El jugador se tuvo que retirar el anterior partido al lesionarse de la rodilla. Se espera que sea sólo un esguince de ligamentos.
El que jugo como central el pasado domingo abandonó el terreno de juego con visibles muestras de dolor y llevándose la mano a su rodilla derecha, lo que hacía presagiar lo peor.
De entrada, lo que es casi seguro es que sufre un esguince de ligamento lateral. Un problema que necesita reposo y la correspondiente atención de los fisioterapeutas del club. Sin embargo, el del Barrio del Puerto será sometido hoy a una prueba más exhaustiva, una resonancia en concreto para tratar de descartar o confirmar si hay algo más.
En el seno del equipo prefieren ser cautos y esperar a que el examen médico sea el que resuelva las dudas que existen al respecto.
Lo que es seguro es que Hernández no podrá regresar a la actividad el próximo partido junto al resto de compañeros. Visitará al médico y la primera medida, en cualquier caso, siempre va a ser ponerse en manos de los fisios.
Quien no podría tener problemas, salvo que surjan imprevistos no esperados, es Alberto. El guardameta avanza en su recuperación y ya el domingo participó con sus compañeros en el partido contra el Bar Badajoz. Fue objeto el pasado domingo del típico tirón en el gemelo fruto del comienzo de temporada.
Si todo transcurre con normalidad y el cuerpo técnico estima conveniente que figure entre los convocados el próximo fin de semana jugará con el resto del equipo. Se le sigue considerando fundamental para el Portuense.
Así las cosas en el fin de semana de descanso que disfruta la plantilla el parte médico es el siguiente: una baja, la de José Hernández, un tocado, Alberto y un alta, Gus.







